31 marzo, 2009

Doña Borreas y Don Favonio

Italo CALVINO


Doña Borreas quería casarse. Fue a casa de don Favonio y le dijo:

- Don Favonio, ¿quieres ser mi marido?

Favonio era un tipo apegado a su dinero y las mujeres no le caían bien. Así que respondió:

- No, doña Borreas, porque no tienes ni un centavo para la dote.

Doña Borreas, herida en su orgullo, se puso a soplar con todas sus fuerzas, sin detenerse, aun a riesgo de que le estallaran los pulmones. Sopló tres noche y cayó una intensa nieve: campos, montes y aldeas se cubrieron de blanco.

Cuando terminó de extender su plata por todas partes, le dijo a Favonio:

- Ahí tienes mi dote, tú que decías que no tengo nada. ¿Te alcanza?

Y fue a repponerse del cansancio después de tres días de soplar.

Favonio no dijo “sí” ni “no”. Se encogió de hombros y se puso a soplar él también. Sopló tres días y tres noches, y los campos, montes y aldeas sufieron una ola de calor que derritió hasta el ultimo copo de nieve.

Doña Borreas despertó de un sueño reparador y, al ver que no quedaba nada de su dote, corrió a ver a Favonio

- ¿Adónde fue a parar tu dote, doña Borreas? –se burló Favonio. –Todavía quieres que me case contigo?

Doña Borreas le dio la espalda.

- No, don Favonio. Nunca seré tu mujer. Porque un día serías capaz de hacer humo mi dote.


"Cuentos populares italianos", de Italo Calvino.


30 marzo, 2009

Cinco libros: Gustavo Nielsen


Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.


El voto de Gustavo Nielsen
:


Los cinco últimos libros que me pegaron:

LA MANCHA HUMANA, de Roth
DESGRACIA, de Coetzee
LAS COSAS QUE LLEVABAN, de Tim O'Brian
ORACIÓN POR OWEN, de Irving
MATADERO CINCO, Vonnegut

También me ha enviado Gustavo una lista de sus "Cinco cuentos favoritos", que es la siguiente:

EL HOMBRE QUE RÍE, de Salinger
CATEDRAL, de Carver
ESBJERG, EN LA COSTA, de Onetti
CAMBIO DE LUCES, de Cortázar
LA CAUSA JUSTA, de Osvaldo Lamborghini


Gustavo Nielsen nació en Buenos Aires, en 1962. Es arquitecto y escritor. Ha publicado “Playa quemada” (cuentos, Alfaguara), “La flor azteca” (novela, Planeta), “El amor enfermo” (novela, Alfaguara), “Marvin”, (cuentos, Alfaguara), "Auschwitz" (novela, Alfaguara), “Adiós, Bob” (cuentos, Klizkowsky Publisher) , “Playa quemada” (cuentos, Interzona) y “La fe ciega” (cuentos, Páginas de Espuma, Madrid).

Su sitio:

http://milanesaconpapas.blogspot.com/

28 marzo, 2009

This Is Just To Say

I have eaten
the plums
that were in
the icebox

and which
you were probably
saving
for breakfast

Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold


WILLIAM CARLOS WILLIAMS


Me he comido
las ciruelas
que estaban en
la hielera

y que
probablemente
guardabas para
el desayuno

Perdóname
estaban deliciosas
tan dulces
y tan frías


"This Is Just to Say", de William Carlos Williams (1883 – 1963)


27 marzo, 2009

Poe según Stephen King


Tras el homenaje a Edgar Allan Poe publicado por Páginas de Espuma, y en el que varios escritores hispanoamericanos comentan los cuentos en traducción de Julio Cortázar, ahora es un nuevo sello editorial (Mosaico) el que celebra el bicentenario del nacimiento de Poe con un libro ("A la sombra del maestro") en el que varios de sus relatos clásicos son comentados por 16 escritores de la "Mystery Writers of America"
, entre ellos Stephen King, Lawrence Block, Sue Grafton, Sara Paretsky, Jan Burke y Michael Connelly, también responsable de la edición.


El libro será editado en abril. Un fragmento del texto de Stephen King, quien se refiere a "El corazón delator":

"En mis apariciones públicas, con frecuencia - no, siempre - me preguntan qué me da miedo. Mi respuesta es que casi todo, desde los ascensores rápidos en los edificios muy altos hasta la idea de un fanático suelto con un maletín lleno de armas nucleares en una de las grandes ciudades del mundo. Pero si la pregunta es más concreta: "¿Qué obras literarias le han dado miedo?", siempre se me ocurren dos: "El señor de las moscas", de William Golding, y "El corazón delator", de Edgar Allan Poe.

La mayoría de la gente sabe que Poe inventó la narración detectivesca moderna ( el Sherlock Holmes de Conan Doyle es un muchos sentidos el mismo detective que C. Auguste Dupin, de Poe ), pero pocos saben que también creó la primera obra de psicopatía criminal con "El corazón delator", un cuento que publicó en 1843. Muchos grandes escritores de ficción criminal del siglo XX, desde Jim Thompson y John D. MacDonald hasta Thomas Harris, son hijos de Poe.
Los detalles del cuento son suficientemente espantosos como para provocar pesadillas ( el descuartizamiento del cuerpo, por ejemplo, o el único grito en la muerte del viejo ), pero el terror que permanece - y la genialidad del cuento- está en la superficialmente razonable voz del narrador. Nunca recibe un nombre, y eso es acertado, porque no tenemos ni idea de cómo escogió a su víctima, o qué le condujo al crimen. (...) La alegre risa del narrador ( "Todo ha ido a parar a un cubo, ja, ja!" ) nos dice todo lo que necesitamos saber. He aquí una criatura que parece un hombre pero que en realidad pertenece a otra especie. Eso da miedo. Lo que eleva este cuento hasta más allá del simple miedo y al reino de lo genial es que Poe previó la oscuridad de generaciones que estaban muy lejos de la suya. La nuestra, por ejemplo.


26 marzo, 2009

Del tiempo y las sombras


No sé quién organizó las cosas.

No sé por qué me ha tocado este solar, este paisaje,

esta penumbra protectora,

la luz habitada de abandonos

y esta casa que respira ausencias.

No encuentro las constelaciones que guiaron mis pasos

cuando creía en los juegos del viento y en las voces del agua,

ni sé medir el tiempo de un océano.

Navego por esta corriente interminable y sé que me defienden

los ojos de vidas y de muertes que habitan en mi sangre.

Trato de ordenar los mensajes que rodean mis silencios.

Y persigo esa lágrima que no puedo llorar.

Que ya no puedo.


Poema de Teresa Martín Taffarel, incluido en su reciente libro "Del tiempo y las sombras" (Candaya), con prólogo de José María Merino, quien dice, entre otras cosas:


El ser humano es el único elemento del universo capaz de realizar el viaje en el tiempo, mediante ese artefacto impalpable que llamamos memoria. Además, la poesía, conducida con destreza, nos permite viajes que la ciencia no puede ni siquiera soñar, e incluso es capaz de meter el propio cosmos dentro de cada uno de nosotros. Teresa Martín Taffarel, en este poemario que titula Del tiempo y las sombras, lleva a cabo un viaje en el que la memoria expresa de lo pasado, de lo perdido, pero también de lo no registrado –“Te reconoces en cada página no escrita…”–, forma la sustancia central y el motivo de sus claves más sugerentes.

Desde la concisión expresiva y la intensidad en las imágenes, a partir de misteriosas sugerencias donde están muchas incógnitas profundas de lo que somos, sin abandonar nunca la voluntad de susurro, el estilo de Teresa Martín Taffarel nos ofrece un registro lírico lleno de delicadeza, que hace resonar dentro de nosotros la seguridad y permanencia de esas intuiciones que solo es capaz de despertar la poesía verdadera.


23 marzo, 2009

Más palíndromos


En respuesta a mis dos breves textos sobre Juan Filloy, Víctor Carbajo y los palíndromos, un par de amigos han escrito con nuevos aportes.

Uno de ellos, un querido amigo inglés, me recomienda algunos palíndromos en su idioma, entre ellos el genial "A man, a plan, a canal: Panama!", o también: "Sad? I am Midas".

Por su parte, Salvador Biedma ha enviado unos pequeños palíndromos que garabateó años atrás: Amarte se trama / Imán: al alba habla la nami / La mutará para tu mal / Se era monógamo o mago, no marees/ La rusa barre y yerra: basural.


19 marzo, 2009

Cosas de Alphonse Allais


Por Eduardo Berti


Pocos escritores franceses exhibieron el sentido del humor y del absurdo que poseía Alphonse Allais (1854 - 1905) , poeta y cuentista que desde las páginas de “Gil Blas”, “Le Sourire” y “Le Journal””, entre otros medios, acuñó no sólo cuentos o viñetas, sino ingenuosas frases a la manera de Gómez de la Serna ("El tictac de los relojes parece un ratón que roe el tiempo") o máximas dignas de Groucho Marx, como por ejemplo: "No dejes para mañana lo que puedes hacer pasado mañana" o “La mujer es la obra maestra de Dios, sobre todo cuando tiene el diablo en el cuerpo".

Integrante de los Hydropathes (club literario parisiense que alrededor de 1878 prefiguró al simbolismo), reinvidicado tras su muerte por los surrealistas, Allais inventó cosas dignas de OuLiPo como el poema “holorime”, hecho de versos completamente homófonos:

Par les bois du djinn où s'entasse de l'effroi

Parle et bois du gin ou cent tasses de lait froid.


À se tordre (1891), Vive la vie! (1892), Deux et deux font cinq (1895), On n'est pas des bœufs (1896), Amours, délices et orgues (1898) y Ne nous frappons pas (1900) son algunos de los libros que publicó en vida, mientras trabajaba en la revista Le chat noir (del cabaret del mismo nombre), bebía absinta con gran asiduidad y protestaba: "Hablamos de matar el tiempo, como si no fuese el tiempo el que nos mata a nosotros".

Cuentan sus admiradores, no sin sarcasmo, que en abril de 1944 una bomba inglesa cayó en su tumba y la convirtrió en una nube multicolor. No está mal para quien decía: “No nos tomemos muy en serio, no habrá ningún sobreviviente”.~

18 marzo, 2009

Víctor Carbajo

Decíamos ayer que el verdadero campeón de los palíndromos en lengua española es un español llamado Víctor Carbajo: un madrileño que también es músico y compositor (ha llegado a trabajar como pianista del cantautor Alberto Cortez) y que ha reunido más de…18.000 palíndromos.

Carbajo también se jacta de poseer el palíndromo más largo del mundo, con 140.721 letras y 22.132 palabras.

De su cosecha, pueden citarse varios y muy creativos:


Trazó mal a Mozart.

Así Maradona no dará misa.

Les aterró, ¡para porretas, él!

Recomiendo consultar su página personal (http://www.carbajo.net/varios/pal.html) en la que Carbajo, asimismo, se revela como un gran soleccionista de palíndromos ajenos:


Dádiva nada casual, y la usa cada Navidad. (Salvador Jover)

¡Diva, decídete!, dice David. ( Willy de Winter)

Remo con la avellana; Ana le deja, por la moral, col a Eva; véalo claro: mal ropaje de lana ana lleva al no comer. (Antoni Llull Martí)

El birrete, ¿ves?, se ve terrible. (Carlos Nafarrate)

Robaba oro a babor. (Ramón Giné Farre)

La musa ni frenó para poner fin a su mal. (Humberto Gómez)

17 marzo, 2009

Filloy, el Sr. Palíndromo

La biografía del escritor argentino Juan Filloy, que vivó casi 107 años, abunda en hechos interesantes. Nació en la ciudad de Córdoba y fue unos de los socios fundadores del club Talleres, que incluso llegó a presidir. Fue miembro de la Federación Argentina de Box y dirigió combates de Luis Angel Firpo. Publicó más de cincuenta libros, cuyos títulos siempre poseen siete letras ("Periplo", "Caterva", "Mujeres", "Sonetos", "Esto fui", "Don Juan", "Op Oloop"), y su afición a los palíndromos lo llevó a proclamar que era el “recordman mundial de palindromía”.

“Los argentinos somos campeones de fútbol, pero muy pocos saben que tengo el récord mundial de palindromía”, afirmaba Filloy hace unos años. “En ninguna lengua ni en ningún lugar existe alguien que haya escrito tantos palíndromos como yo. (…) Miro las palabras y enseguida sé si son palindrómicas o no; tengo la visión retrospectiva... ¿No ha visto a los linotipistas, que leen los lingotes de atrás para adelante con total facilidad?”

Según sus propios cálculos, Filloy llegó a plasmar unos 8.000 palíndromos (es decir, frases que se leen igual de adelante hacia atrás o de atrás para adelante). Algunos de los más brillantes :


Ateo por Arabia iba raro poeta

Acaso hubo búhos acá

Le vino dote de todo nivel

Subo tu autobús

Sólo dí sol a los ídolos

Allí tápase Menem esa patilla

Sólo diseca la fe de falaces ídolos

¡Sosa ya pagó su soga, payasos!

Si tragar era gratis…

A sor Paloma Fidel le difamó la prosa

Sarita Sosa es idónea en odiseas o sátiras



Mañana, en este mismo blog, veremos que el verdadero campeón de los palíndromos en lengua española es un español llamado Víctor Carbajo: un madrileño que también es músico y compositor (ha llegado a trabajar como pianista del cantautor Alberto Cortez) y ha escrito más de… 18.000 palíndromos.

15 marzo, 2009

Los peores


Judas simplemente lo tradicionó. Pero los otros, los que gritaron “crucifíquenlo”, eran peores.

Jean Paul Richter (1763- 1825).

14 marzo, 2009

José Bergamín


En la Argentina hoy se lee poco y nada a José Bergamín (1895-1983), original poeta español, autor de libros como La cabeza a pájaros o El cohete y la estrella, apasionado de las corridas de toros e incansable inventor de aforismos como:


La sensualidad sin amor es pecado; el amor sin sensualidad es peor que pecado.

El valor espera; el miedo va a buscar.

El que se emborracha en la paz es un cobarde. El que se emborracha en la guerra, sigue siendo un cobarde.

El monstruo en su laberinto; y el tonto en su lío

El toreo es un doble ejercicio físico metafísico de integración espiritual en el que se valora el significado de lo humano heroicamente o puramente: en cuerpo y alma, aparentemente inmortal.

El aforismo es una dimensión figurativa del pensamiento: su sola dimensión.

Detrás de un patriota hay siempre un comerciante.

Cuando se tiene la "cabeza a pájaros" hay que andarse con "pies de plomo".

Es admirable todo lo que hacen las hormigas para perder el tiempo.

Si me hubieran hecho objeto sería objetivo, pero me hicieron sujeto.~

13 marzo, 2009

Los pequeños detalles


“A mi juicio, una descripción auténtica de la naturaleza debe ser muy breve y tiene que poseer especial interés. Es necesario desechar los lugares communes, tales como 'el sol poniente crepuscular derramaba su oro purpurino' o como 'las golondrinas que volaban sobre la superficie de las agues emitiían sonidos de regocijo'. En las descripciones es necesario adueñarse de los pequeños detalles para agruparlos de un modo tal que –durante la lectura- uno vea el paisaje evocado con sólo cerrar los ojos”


“Es posible obtener el efecto pleno de una noche de luna con sólo escribir que en la esclusa un destello brilló en el cuello de una botella rota o que se vio en plena noche la sombra compacta y oscura de un perro… o de un lobo”.~


Antón Chéjov, en una carta dirigida a su hermano Alexander.

11 marzo, 2009

La afición por los relatos

Un niño no tiene por delante una vida, como un callejón angosto, sino el completo y espléndido repertorio de las vidas posibles. Porque él podrá serlo todo, atentamente escucha en las prodigiosas proezas que le refieren –guerras, naufragios, cacerías de tigres- su propia historia, sus probables y altos destinos. El eco de esta ilusión nunca se apaga y todo en nosotros va envejeciendo, salvo la afición por los relatos. De soñar estos sueños la humanidad no se cansa.~


Adolfo Bioy Casares, “La otra aventura”

09 marzo, 2009

Poe y Chéjov

Por Juan Gabriel Vásquez


No sé muy bien de dónde sale esta comunicación privilegiada que Poe ha tenido siempre con los latinoamericanos. Pero ahí está: no es Hawthorne, el autor de "Wakefield" o "La hija de Rapaccini", ni es Melville, el autor de "Bartleby, el escribiente" o de "Benito Cereno". Los dos fueron enormes cuentistas, pioneros del cuento moderno. Pero no están en la lista latinoamericana: está Poe, Poe el macabro, Poe el alucinado, Poe el gacetillero genial, como lo llamaba alguien. No creo que sea una pérdida de tiempo preguntarse qué vieron en Poe los latinoamericanos, y en particular —casi en exclusiva— los del sur del continente, sobre todo cuando uno se da cuenta de que en Estados Unidos, donde se ha practicado siempre el cuento con inmensa fortuna, el cuentista más influyente no es el local Poe, sino el visitante Chéjov.

Sin Chéjov, que los norteamericanos han leído hasta hace muy poco en las traducciones sonoras pero más bien caprichosas de Constance Garnett, no hay cuento realista en América. Sin Chéjov no hay Sherwood Anderson ni Hemingway, pero tampoco Ribeyro; sin Hemingway no hay Cheever ni Updike, pero tampoco el García Márquez de "La siesta del martes" o "En este pueblo no hay ladrones". Y este es el cuento que ha predominado en Estados Unidos: los cuentistas más recientes, digamos Carver o Richard Ford o Tobias Wolff, no escogieron como maestro al bostoniano Poe, sino al ruso Chéjov. En su propio país Poe se quedó sin herederos: su mundo gótico y atormentado, su mundo de necrofilia y neurosis, su voz siempre tensa y hasta gritona, cedieron a la callada tranquilidad de Chéjov, a su larga exploración de lo banal y lo cotidiano.


Fragmento de un texto más largo, publicado el 28 de febrero de 2009, en El Espectador, de Colombia.

Versión completa:

http://www.elespectador.com/columna122480-poe-cuentista-latinoamericano-i

08 marzo, 2009

Las invenciones modernas

-Se puede aprender de cualquier cosa- dijo una vez el rabí de Sadagora a sus jasidim-. Cada cosa puede enseñarnos algo, y no sólo lo que ha creado Dios. Lo que hizo el hombre también puede enseñarnos.

-¿Qué podemos aprender de un tren?- preguntó dubitativamente un jasid.

-Que a causa de un segundo podemos perderlo todo.

-¿Y del telégrafo?

-Que cada palabra se cuenta y se cobra.

-¿Y del teléfono?

-Que lo que decimos aquí se oye allá.


Martin Buber:

Cuentos jasídicos: los maestros continuadores.

07 marzo, 2009

La otra mitad


Por Eduardo Berti

Debemos al periodista y fotógrafo de origen danés Jacob August Riis (1849 -1914) uno de los mejores libros consagrados por entero a una ciudad. Me refiero a “How the Other Half Lives” (“Cómo vive la otra mitad”), publicado en 1890.

Riis contaba con una profusa experiencia como periodista político y, más aún, como cronista policial (había trabajado en el South Brooklyn News y en el New York Tribune) cuando resolvió consagrar un libro a “la más joven de las grandes ciudades del mundo”, sobre todo a los sectores más pobres de ella. Para esta empresa abrió un despacho en Mulberry Bend, a escasos pasos del destacamento de policía. Sin experiencia como fotógrafo, le pidió ayuda a un par de profesionales; al final estos abandonaron el proyecto y él debió tomar sus propias fotos. No tardó en dominar el oficio hasta convertirse en todo un pionero de diversas técnicas como el uso del “flash”.

La versión primigenia de “Cómo vive la otra mitad” apareció en diciembre de 1889 en la revista Scribner’s. El libro, una versión ampliada, está dividido en una veintena de capítulos específicos: uno aborda el problema de la criminalidad, otro la falta de vivienda; uno lleva por título “Los italianos en Nueva York”, otros indagan la vida de los inmigrantes árabes, judíos o chinos.


Lo que refleja Riis es triste: inmigración, humillación, soledad. Pocos años antes, otros dos libros habían llamado la atención sobre las malas condiciones de vida en la ciudad: "The Dangerous Classes in New York", de Charles Loring Brace, y "Lights and Shadows of the Great City", de James D. McCabe. La diferencia fue que Riis proponía soluciones a los problemas expuestos.

Dos años después del libro de Riis, en 1892, la envergadura de la oleada inmigratoria conduciría a abrir un centro de acogida en Ellis Island. Henry James visitó la “terrible y pequeña” isla en 1904: “Detrás de esta puerta de ingreso (oficial), que no se abre sino tras cientos de formas y de ceremonias, de chirridos y de rezongos de llaves, surgen ellos en actitud de súplica y de espera: reunidos, agrupados, divididos, subdivididos, clasificados, revisados, desinfectados”. Ellos, los recién llegados.~


Existen diversas versiones online del libro de Riis. Dos altamente recomendables:

1) versión con dibujos a partir de las fotos de Riis:
http://www.cis.yale.edu/amstud/inforev/riis/title.html


2) version facsimilar en la biblioteca de la Universidad de Harvard:
http://pds.lib.harvard.edu/pds/view/4137257?n/

06 marzo, 2009

Cinco libros: Andrés Neuman


Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.


El voto de Andrés Neuman
:

Cinco libros caprichosamente elegidos al vuelo:

Niños en el tiempo, de Ian McEwan. No sé si es su mejor libro, pero sí quizás el más emocionante: una novela sobre la infancia o, mejor dicho, sobre las distintas infancias por las que atravesamos a lo largo de nuestra vida. Lo que sí sé es que McEwan, seguramente, sea el mejor de su generación en Inglaterra.

Sesenta relatos, de Dino Buzzati. Una compilación espectacular de un maestro de lo breve inteligente. Inteligente y muchas veces tierno, lo cual ya es el colmo de la rareza. No se pierdan el cuento del príncipe extranjero y el de la gota de agua que sube (sube) una escalera.

Senectud (o Senilidad; yo creo que no, que debería ser Senectud), de Italo Svevo. Pocos narradores han sido capaces de ser tan sutilmente perversos (o sea honestos) con sus personajes, sin perder la compasión (o sea la comprensión) hacia ellos. Una lenta, melancólica radiografía sentimental, con fondo de ironía.

Los niños tontos, de Ana María Matute. Un delicioso librito a caballo entre el poema en prosa y el apólogo (aparentemente) infantil. En la mejor tradición lorquiana, seguramente se trate de uno de los más bellos libros de cuentos (microcuentos) publicados en España durante décadas.

La escuela romántica, de Heinrich Heine. Ni siquiera es un libro de ficción, pero se lee con tal fluidez, y además Heine hace tanto por que la historia de la literatura alemana parezca una novela o una galería de personajes raros, que no pude resistirme a recomendarlo.



Andrés Neuman, nacido en Buenos Aires, vive en España. Sus novelas Bariloche y Una vez Argentina fueron Finalistas del Premio Herralde de Novela. También ha publicado, entre otros, los libros de cuentos El que espera y Alumbramiento.~

04 marzo, 2009

Pintar la belleza


No creo que el mejor pintor del mundo pueda plasmar la verdadera belleza de una mujer espléndida. Las mujeres de Tiziano o de Tintoreto eran con seguridad mucho más hermosas de lo que se ve en la tela. Algo (lo que suele llamarse "esencia") escapa siempre, sin dudas porque la verdadera belleza se halla en el tiempo (de forma semejante a la música, es una sucesión, una serie) mucho más que en el espacio.

Vernon Lee: "A Phantom Lover"


03 marzo, 2009

Los cuentos más breves



En su blog "El síndrome Chéjov", el escritor Miguel Angel Muñoz dedica un comentario a mi antología "Los cuentos más breves del mundo", recientemente editada en España. Un fragmento:



"Los cuentos más breves del mundo" (Páginas de Espuma) deja constancia de una realidad: somos lo que leímos, y lo que contamos. Fruto de un pasado inabarcable, de una historia magnética que enlaza generaciones y siglos de autores y escuelas literarias de uno y otro signo, de uno a otro confín, al modo de Espronceda, este libro editado por el narrador argentino Eduardo Berti -que tiene un magnífico libro de microcuentos, "La vida imposible"- quiere indagar en el origen de las formas más breves del relato. El microcuento, la ficción súbita, las formas mínimas hoy tan en auge. Y el viaje es fascinante. Aunque la lectura de este libro, en cierto modo, puede resultar ajena al lector de microrrelatos actuales, también le enfrenta con las piedras originarias, con las huellas más viejas del mundo, las fábulas, proverbios o apotegmas, ejemplarios, fragmentos, que desde las civilizaciones de Oriente, pasando por la cultura griega y romana, o los inicios medievales y renacentistas de la literatura occidental, llegan hasta los dinosaurios de hoy, y la multitud de intentos por lograr una literatura tan espesa como la más espesa de las leches, condensada.

La versión completa en:
http://elsindromechejov.blogspot.com/