31 octubre, 2013

Escribir según Stevenson



En toda narración hay siempre una sola forma de ser agudo, que es siendo exacto.

La literatura está escrita por y para dos sentidos: una especie de oído interno que percibe con gran rapidez "melodías nunca oídas" y el ojo, que guía la pluma y descrifra la frase impresa.

En literatura, como sucede en la conducta, uno nunca puede esperar acertar de pleno. Lo único que podemos hacer es estar lo más seguros posible, y para eso sólo hay una regla. No debemos hacer con apresuramiento nada que podamos hacer con tranquilidad.

El estilo es la marca indeleble de todo maestro. Y para el estudiante que no aspire a codearse con los gigantes sigue siendo la única cualidad que podrá mejorar si se lo propone.

Tomado de "Escribir (Ensayos sobre literatura)", de Robert Louis Stevenson, que acaba de publicar Páginas de Espuma con excelente traducción de Amelia Pérez de Villar. El libro reúne diversos ensayos publicados originalmente entre 1874 y 1898, algunos dedicados al oficio de escribir historias en general, otros a analizar o comentar la obra de autores como Poe, Verne, Dumas, Victor Hugo o Walt Whitman.

29 octubre, 2013

Fuera de carta



 Tú eres lo que lees y, además, eres lo que comes. Por eso el Bistró sólo te da lo mejor. Cada día el chef te propone una fórmula diferente, pero hoy fuera de carta tenemos algo muy especial. Presta atención a este plato, porque eres una persona exigente que no se conforma con cualquier cosa. Tú eres lo que comes y lo que lees y yo soy lo que escribo. Por favor, ayúdame. Los de la Central de Callao me han secuestrado y esta puede ser mi última oportunidad. No, no mires a los camareros. Te lo ruego, no levantes sospechas. Haz como si nada, pero sigue leyendo discretamente, porque sólo tú, lector, puedes salvarme de mi condena. No se trata de una broma de mal gusto. No quiero fastidiarte la comida. Estoy desesperado. Soy un crítico literario caído en desgracia como consecuencia de la estulticia humana, la ambición desmesurada y la codicia, reo de la palabra. Mi problema empezó cuando mis reseñas literarias dejaron de gustar a demasiada gente, en especial a los libreros. Yo sólo hacía mi trabajo sin presiones. Jamás me vendí. He escrito lo que pensaba y lo he pagado caro. Mi profesionalidad ha sido mi perdición. Al principio me invitaron a tomar un café en este mismo restaurante en el que tú estás. Me lo advirtieron claramente: O empezaba a escribir críticas más positivas para impulsar las ventas de libros o las consecuencias serían desastrosas para mi carrera.
Los peores presagios se han cumplido. Nunca pensé que gente tan culta y preparada pudiera vengarse de esta forma. Simplemente me han hecho desaparecer. Y lo peor es que me tienen encerrado muy cerca de ti: en las catacumbas del edificio, como si fuera un leproso de las letras enterrado en vida. Sí, me encuentro aquí, bajo toneladas de volúmenes, entre barrotes de papel. Una librería, mi propia cárcel. Estoy en la coctelería de este establecimiento. Sí, justó ahí en “El Garito”. ¿Por qué crees que lo tienen siempre cerrado y sólo lo abren para presentaciones y actos? Han tomado sus propias precauciones para que nadie sospeche. Por Dios, se dedican a vender libros, qué otra cosa podían haber hecho. Ellos eliminan a la gente así. Con la crisis, en mi periódico no han notado mi ausencia. Soy un crítico menos al que tienen que pagar. Se trata de la coartada perfecta. ¿No te das cuenta?
No me queda mucho tiempo. Espero que estas palabras ciegas despierten tu conciencia. Si te decides a bajar a la coctelería, cuando nadie te vea, avanzarás por un pasillo estrecho de paredes de ladrillo hasta una sala en la que está la barra. Justo en frente de ésta hay un espacio con dos sofás de cuero. Mueve el primero. Notarás que es muy pesado, pero muévelo. Lo hacen cada noche para darme los restos del restaurante. Si no haces nada, hoy comeré lo que dejes en el plato. Bueno, verás una trampilla. Ábrela. Hay unas escaleritas y al final, la puerta negra de mi celda, un pequeño almacén de cuatro metros cúbicos. Llama fuerte, me oirás gemir. Aunque llevo puesta una mordaza con una bola de silicona y no puedo hablar, puedo oír. Me tienen suspendido en el aire por unas cadenas sujetas a mi cuerpo. Me han inmovilizado con un mono ajustado de cuero sin mangas, con capucha para que no pueda ver nada y con unas hendiduras en la nariz para respirar. A la persona que me trae las sobras le di pena y me dejó escribir este mensaje. NO, no apartes la vista del papel. No sé de quién se trata. Sólo me ha dicho que si estás dispuesto a ayudarme, cuando vayas a pagar, entrecruza tu anular y tu índice. Con esa señal convenida alguien te entregará la llave de mi celda. Es mi súplica.  La segunda opción consiste en que, cuando termines de comer, te des una vuelta tranquilamente y al salir te dirijas hasta la comisaría de la calle Leganitos a presentar una denuncia. Está muy cerca de aquí. Búscala con la aplicación de mapas del móvil. Haz algo. Aún tengo la esperanza de que alguien como tú me ayude. Además, no soporto este horrible olor. Esto antes fue un almacén de tabaco y cuando me metieron aquí llevaba sólo dos semanas sin fumar porque quería dejarlo. Soy una persona normal que tenía un futuro, que tenía proyectos y metas. Ahora sólo sé que, de nuevo, el peso de mis palabras será mi juez.


El relato "Fuera de carta", de Carles Montaña Montaña, obtuvo el "II Concurso de Relatos del Bistró" de la librería La Central, de Madrid, cuyos jurados fueron Juan Bonilla, Marta Sanz, Eduardo Berti, Marta Ramoneda y Jesús Casals.

El cuento de Carles Montaña (que se imprimirá en un mantel del bar-restaurante de la librería) se impuso entre doce finalistas:

- Sólo los hipopótamos pasean descalzos por la ciudad, de Marta Torres Cacharrón.
- Pasa, de Francisco Jurado Chueca.
- Un minuto, de Eduardo Rodriguez Luque.
- Entre palabras, de Rodrigo Costas Freijeiro.
- Control de sueños, de Cristina Rodriguez Aguilar.
- Peredoname, de Manuel Cifuentes.
- Relato de un retrato, de Teresa de La Lama López-Areal.
- Fuera de carta, de Carles Montaña Montaña.
- Donde van las moscas, de Carlos Candel Rodríguez.
- La vida patas arriba, de Mª Isabel Gaviño Cabrera.
- Un protodetective arcántropo, de Francisco López Serrano.
- Cobardía, de César Ibáñez París.

28 octubre, 2013

La demora de los castigos

Zeus le ordenó a Hermes que escribiera en una tira de papel los pecados y las acciones malvadas de los hombres, y que apilara estas tiras en una caja especial de modo que él, Zeus, pudiera examinarlas concienzudamente y fijar el castigo apropiado para cada caso. Dado que los papeles se apilan sin cesar y pasa un tiempo hasta que Zeus logra examinarlos, algunos de ellos se leen de inmediato y otros, en cambio, sólo al cabo de algún tiempo. No debe sorprendernos, por lo tanto, que ciertas personas que cometen crímenes graves reciban su castigo con bastante demora.


Fábula de Babrias, también conocido como Babrio o Valerius Babrius (siglos II o III d.C.), autor que vivió probablemente en Siria. Sus historias, atribuidas por un tiempo a Esopo, alcanzaron gran difusión en Bizancio y en las escuelas medievales

26 octubre, 2013

La vida en novela

 
Las canciones transforman la vida en novela. Vuelven hermosas y lejanas las cosas que hemos vivido. De esta belleza proviene más tarde el dolor que causa oírlas.

Annie Ernaux, "La vie extérieure"

21 octubre, 2013

Los neumáticos de Delvoye






Los neumáticos del artista belga Wim Delvoye, tallados con ornamentos góticos. Para hacerlos empleó sobre todo neumáticos de camiones que talló a mano, entre 2007 y 2009, con motivos florales, arabescos y diversas formas geométricas.

 http://www.wimdelvoye.be

16 octubre, 2013

Cinco libros: Eloy Urroz



Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.


El voto de Eloy Urroz:

Mis 5 mejores latinoamericanas de todos los tiempos:

El astillero
La casa verde
Noticias del imperio
La vida breve
La guerra del fin del mundo


Mis cinco favoritas relativamente recientes:

Disgrace
Liquidacion
Nieve
Cronica del pajaro que da cuerda al mundo
Los detectives salvajes

Mis 10 favoritas de todos los tiempos:

Crimen y Castigo
Ana Karennina
En busca del tiempo perdido
Don Quijote
Luz de agosto
El astillero
El Conformista
Disgrace
Las ilusiones perdidas
El idiota


Eloy Urroz (Nueva York, 1967) es autor de las novelas Las leyes que el amor elige (1993), Las Rémoras (1996), Las almas abatidas (2000), Un siglo tras de mí (2004), Fricción (2008), La familia interrumpida (2011) y La mujer del novelista (2014).  Junto con Jorge Volpi e Ignacio Padilla publicó Tres bosquejos del mal (1994), coeditó con Volpi Dos novelitas poco edificantes (2003) y más tarde Crack. Instrucciones de uso (2004). Ha escrito ensayo, libros de poesía y una crónica política. Varias de sus novelas han sido traducidas al inglés, francés, italiano, alemán y portugués. Actualmente es profesor de literatura latinoamericana en The Citadel College, en Charleston, South Carolina 

12 octubre, 2013

La madre



La niña escribió un cuento.  “Hubiera sido mejor una novela”, dijo su madre.  La niña construyó una casa de muñecas.  “Hubiera sido mejor una de verdad”, dijo su madre.  La niña hizo una almohadilla para su padre.  “Hubiera sido más práctica una colcha”, dijo su madre.  La niña hizo un pequeño hoyo en el jardín.  “Mejor uno más grande”, dijo su madre.  La niña hizo un hoyo grande y se durmió en él.  “Mejor dormirte para siempre”, dijo su madre.


"La madre", de Lydia Davis (traducción de Adriana Valdés).
Más sobre Davis, aquí y aquí.

06 octubre, 2013

Lettres du Monde




El escritor argentino Eduardo Berti ha sido elegido por el festival Lettres du Monde, de Burdeos, Francia, para inaugurar su 10ª edición, el próximo miércoles 9 de octubre. La ceremonia se efectuará en el gran Teatro Molière-Scène d'Aquitaine. 

Berti leerá un texto escrito especialmente para la ocasión y ofrecerá, junto con el dúo musical Las Hermanas Caronni, una lectura-musical basada en su última novela (El país imaginado) y en los cuentos de su libro La vida imposible, que Páginas de Espuma reeditará próximamente en España. 

El festival Lettres de Monde reúne, cada año, a prestigiosos autores de todo el mundo. Entre los invitados de esta nueva edición se cuentan Percival Everett, Jaume Cabré, Emmanuel Pinto, Jens Christian Grondhal, Stephanie Benson, Peter Stamm, Rosie Pinhas-Delpuech, Leila Sebbar, Charif Majdalani, Diego Vecchio, Mourad Djebel y José Carlos Llop.

http://www.lettresdumonde.com/

04 octubre, 2013

El sobrio aroma del papel


The Leisure Society, una de las últimas perlas de la música inglesa, rinde tributo a Sylvia Plath con su rock barroco y sutil 

https://www.youtube.com/watch?v=3x9HYGRxnOE&list=PLD0953E4AE4D2BC9F

03 octubre, 2013

Infiltrados


Por razones de seguridad, el próximo "superclásico" del fútbol argentino (el proverbial Boca-River o River-Boca) se jugará en el estadio Monumental sin público visitante (sin hinchas de Boca). No es la primera vez que esto ocurre. Una crónica aparecida hoy en el diario La Nación narra un caso de hace una década, cuando varios simpatizantes de Boca fueron "de incógnito" o "infiltrados" a ver el partido.

20.20. Hace rato que el sol no alumbra en la ciudad. Faltan 40 minutos para el partido y el Mago se junta con cuatro amigos en la Panadería. ¿El objetivo? Ensayar no gritar goles ¿Cómo se hace? "No sé, es jodidísimo", reflexiona. Cerca de las Cañitas, Matías se sube a otro taxi, esta vez junto a su madre. La radio vive la previa del clásico y recuerda la leyenda del panfleto que circuló entre los hinchas millonarios: "Asistir con los colores de River". Vestido con una campera blanca con mangas rojas, el joven aprieta en su mano derecha la vieja remera de la banda que encontró perdida en el cajón de su hermano. El Negro, en cambio, elige la casa de su suegro, a cinco cuadras de la cancha, como punto de encuentro. Aún no es consciente, pero al llegar a la esquina de Iberá y Libertador y toparse con una "marea de hinchas de River", un frío recorre su cuerpo y se pregunta: "Esto no es joda, ¿qué estoy haciendo?". Para no levantar sospechas, compra un gorrito en la calle.

Matías y su madre ya están en la Belgrano alta. Unos pesos como incentivo ayudan para conseguir una mejor ubicación. El Mago, lookeado con una bufanda, sube los escalones para ingresar a la misma platea. Un amigo suyo, con un poco más de imaginación, está de traje y se aferra a un portafolio lleno de diarios, simulando venir desde la oficina. Una vez en su ubicación, y al levantar la mirada por primera vez, reconoce "no menos de 100 personas" que suele cruzarse en la popular de la Bombonera. Hay miradas cómplices, como brindando un apoyo tácito. El Negro prefiere no buscar, intenta pasar lo más desapercibido posible.

Entra Boca al estadio y, entre el bullicio de más de 60 mil personas, un infiltrado cerca del panadero no resiste y lanza un grito de aliento xeneize. La reacción es inmediata y varios millonarios se paran a increparle. El Mago, simulando ser un hincha pacifista, sale al rescate y le pide que se vaya. Ante la negativa, insiste por lo bajo: "Tomatelá, somos varios en tu situación". Obedece sin responder. Comienza el partido.
La crónica completa, acá:
http://canchallena.lanacion.com.ar/1625258-infiltrados-el-dia-que-los-hinchas-de-boca-festejaron-con-los-colores-de-river


02 octubre, 2013

Alarma y esperanza


















Cada obra es una apuesta, un salto mortal, la sombra del sueño y del deseo, de la lucidez y la solvencia. No es un abandono, una facilidad; es una conjugación de la alarma y la esperanza, del desencanto y la realidad resignificada.~


Edgar Bayley (“Estado de alerta y estado de inocencia”, editorial Argonauta).