25 noviembre, 2013

Hermano te estoy hablando


Cosas que envejecen muy, muy bien con el tiempo: las canciones ya clásicas de Jaime Roos, el enorme talento de Hugo Fattoruso...



Se le fue el tiempo buscando toda la vida
sin encontrar ni las sombras de la guarida
de los placeres ocultos que encierra un perfil
todo quedó en un insulto antes de morir

20 noviembre, 2013

El amor a veces




Son tiempos duros para un hincha de Independiente que quiso ponerle Santoro (claro que sí) al héroe de su película. Pero el cine es eso mismo: desafiar los límites, hacer posible y real (o, por lo menos, verosímil) algunas cosas soñadas. Recuerdo perfectamente la tarde fría y lluviosa en la que hablamos con Eduardo por primera vez de esta película. Todo empezó literalmente con una pelota: una pelota de voley que se puso en movimiento. Durante mi infancia y mi adolescencia, en las playas, junto al Atlántico, pasé horas jugando al voley mientras miraba de reojo a los chicas que otros miraban con gestos más explícitos. No me fue tan mal, sin embargo… Y gracias a esa pelota me hice amigos. Antes de que existiera esta película, yo consideraba ya al voley como el deporte colectivo por excelencia. Un equipo de voley es como un cuerpo con doce brazos y doce piernas (diría un deportista platónico) y eso también lo acerca al cine, a ese arte de equipo por excelencia, en el que es tan necesario un buen director. Como sea, tras la pelota que esa tarde de lluvia y frío empezó a moverse, apareció un personaje y, acto seguido, su mundo, sus deseos y sus conflictos El retiro, por supuesto. La exigencia. La soledad. La idolatría. La amistad. El amor. El desamor. Y el amor a veces…

Soy un privilegiado a sueldo porque aprendí mucho ayudando a Eduardo a escribir su guión. Pocos directores conocen los secretos y mecanismos de la comedia romántica como él. Y toda comedia romántica, según considera Eduardo, plantea ante todo una reflexión acerca del amor. Con Eduardo pensamos, al mismo tiempo, que era posible y tentador visitar un género lleno de reglas y tradiciones, sin que eso implicara eludir ciertos riesgos. En algún libro de Enrique Vila-Matas mi mano subrayó la idea de que “sin riesgo, la gran fiesta del lector es incompleta”. Lo mismo me atrevo a decir de la fiesta de todo autor, aun cuando sea más responsable y consciente (la fiesta de un anfitrión): romper los hábitos de algo no por desprecio, sino todo lo contrario; buscar lo nuevo en lo viejo; buscar verdad en la ficción y vicerversa. Me llevo de esta aventura (acaso Eduardo no coincida con la palabra “aventura”) una imagen, un aleph que quiere resumirlo todo: Waldo y Javi (sé que estoy mezclando los nombres y me gusta) en el vestuario y esa charla casi explosiva que nunca podríamos haber escrito con tal precisión sin la ayuda del azar, de la experiencia ajena y del mundo palpable. Brindo por el tercer largometraje de Eduardo. Y espero, sinceramente, que no tarde tanto en obsequiarnos otro.

Eduardo Berti
Burdeos, Francia, 19.11 2013.


Hoy se estrena en Mar del Plata, en el marco del Festival Internacional de cine, el largometraje "El amor a veces" (de Eduardo Milewicz), que cuenta con guión de Eduardo Milewicz y Eduardo Berti.

http://www.mardelplatafilmfest.com/28/evento/el-amor-a-veces/


Lastimados, abollados, machucados: así están los corazones en El amor a veces. Santoro (Gonzalo Valenzuela) es un jugador de vóley, leyenda en su club, que ha tenido mejores temporadas. Incapaz de aceptar que se acerca la hora del retiro, parece empeñado en hacer todo mal: se pelea con sus compañeros y con el público, persigue a una ex que no lo quiere ver ni de lejos, busca la compañía de “amigas” dudosas... Con todo, diferencia de dos décadas incluida, Nuri (la luminosa Malena Villa) está obsesionada con él, lo cual le trae no pocos problemas domésticos con su madre depresiva (Leticia Brédice), al punto de que la chica termina instalándose en la casa de un padre rockero a quien nunca vemos (aunque su voz desencadena el conmovedor final de la película). Cuando Santoro encuentre por fin la tremenda paliza que andaba buscando, será Nuri quien lo cuide. Y, quizá, en esos días de convivencia forzada, hasta logre convencerlo –así como Milewicz nos convence con su firme pulso narrativo– de que el amor puede doler muchísimo, sí, pero a veces... 

17 noviembre, 2013

Historias del señor K.


Sobre si existe un dios

Alguien preguntó al señor K. si existía un dios. El señor K. respondió:
 —Te aconsejo que medites si tu comportamiento variaría según la respuesta que se diese a esa pregunta. Si permaneciese inalterable, la pregunta sería ociosa. Si, por el contrario, tu conducta variase, en tal caso puedo ayudarte diciendo que tú mismo habrías zanjado la cuestión: Efectivamente, necesitarías ese dios.

Conversaciones
 

—No podemos seguir conversando —dijo el señor K. a cierto individuo.
—¿Por qué razón? —preguntó éste sorprendido.
—No consigo decir nada razonable cuando usted está delante —se lamentó el señor K.
—Pero si eso a mí no me molesta —dijo el otro, tratando de consolarle.
—Le creo —replicó el señor K. irritado—, pero a mí sí.


Una buena respuesta

Preguntaron a un proletario en el tribunal qué fórmula elegía para su juramento: la religiosa o la laica. «No tengo trabajo», contestó.
—No fue aquello simple distracción —comentó el señor K.—. Con su respuesta aquel hombre quiso dar a entender que se hallaba en una situación en que ese tipo de preguntas, y tal vez incluso el mismo proceso, carecían de sentido
.

"Historias del señor Keuner", incluido en Historias de almanaque, Madrid, Alianza, «El Libro de Bolsillo»: 1975. Traducción de Joaquín Rábago.

15 noviembre, 2013

El biógrafo


"El biógrafo se vincula con su tema de un modo sin equivalentes. En muchos casos cuenta con un íntimo conocimiento acerca de alguien con quien nunca se encontró y, sin embargo, de su trabajo depende el recuerdo que se conservará de esa persona"

Ted Morgan, Somerset Maugham: A Biography


13 noviembre, 2013

Últimas palabras



“Ultimas palabras”, del francés Pierre Bettencourt


Puse en una botella con agua las últimas palabras de mi mujer. Las letras negras muy pronto se diluyeron, y el agua se volvió color tierra. Algunos años más tarde, al reencontrarla en un armario, el agua se había evaporado y en el fondo de la botella las letras habían recuperado su forma. Sintiéndose sin duda responsables de tener que generar algún sentido, se habían alineado sin demora. Pero el agua, al retirarse, había sorprendido a las más distraídas de ellas y sólo unas pocas quedaban allí, unidas. Podía leerse: "¿Dónde estás?"

(Traducción de Eduardo Berti)

Pierre Bettencourt (1917-2006) fue un poeta, narrador y pintor francés, amigo de Antonin Artaud, Henry Michaux, Jean Dubuffet y Francis Ponge, entre otros. (La obra al tope de esta entrada es suya). También se consagró al oficio de tipógrafo y con su propia imprenta publicó, a partir de los años cuarenta, libros poco conocidos de varios de sus amigos.
Entre sus propios libros se destacan "Fables fraiches pour lire à jeune" (Fábulas frescas para leer en ayunas, 1993), "Ecrit dans le vide" (1989) y "Le Roi des méduses" (1984).~

09 noviembre, 2013

Cinco libros: Eugenia Almeida

Estoy pidiéndole a diversos escritores y artistas que recomienden cinco libros de ficción a los lectores de este blog y por qué no, de paso, al autor del mismo. No se trata, para nada, de un ránking ni mucho menos de una lista canónica. Se trata, más bien, de cinco libros que repentinamente ellos quieran proponer y compartir con los demás.  

El voto de Eugenia Almeida:

 
1. El baile - Irène Némirovsky
2. El hombre que miraba pasar los trenes - Georges Simenon
3. La llave maestra - Togawa Masako
4. La bestia del corazón - Herta Müller
5. Me parecía un demonio - Ruth Rendell


Eugenia Almeida nació en Córdoba (Argentina) en 1972. En 2005 ganó el Premio Internacional de Novela “Dos Orillas” organizado por el Salón del Libro Iberoamericano de Gijón (España) por "El colectivo", libro que ha sido publicado en Argentina, España, Grecia, Francia, Italia, Portugal y Austria. Su novela "La pieza del fondo", publicada en Francia y Argentina, fue seleccionada como finalista del Premio Rómulo Gallegos 2011.
Actualmente coordina talleres de lectura y clínicas individuales de escritura.
http://www.eugeniaalmeidablog.blogspot.com.ar/
 

08 noviembre, 2013

Literatura bítica



Dentro del género de la "literatura bítica" creado (imaginado) por Stanislaw Lem en su libro Magnitud imaginaria (la literatura sin "intervención humana", creada por máquinas), existen diversos casos: desde la máquina que concibe la obra que le "faltó escribir" a tal o cual autor famoso (la novela, por ejemplo, que Kafka o Tolstoi no llegaron a plasmar por falta de tiempo o por otras razones), hasta el caso de las máquinas que renuevan el lenguaje y se aventuran en la producción verbal.

Las máquinas, dice Lem, pueden usar palabras y expresiones ya existentes en cierto idioma, aunque dotándolas de un significado diferente del que conocemos. De este modo, "partitura" pasa a significar "tortura del parto" y "microbio" pasa a ser un "oprobio sin importancia".

Las máquinas también producen neologismos, desafiando las "restricciones prácticas" del diccionario, y Lem cita estos ejemplos, que Jadwiga Maurizio traduce así al castellano:

Embrutido: fiambre en malas condiciones.
Murchacha: criada par limpiar paredes.
Planicordio: incordio planificado.
Cantaluzas: andaluzas cantadoras.

04 noviembre, 2013

A Capella

Circulan por Internet varias canciones clásicas a las que les han aislado la parte vocal, de modo que el cantante acaba haciendo uan especie de versión "a capella". Hay que buscar en google bajo "isolated vocal track" o, en su defecto, buscar algunas páginas que repertorian estas rarezas, por ejemplo ésta.

De las distintas versiones que circulan, me parece especialmente impresionante esta de Marvin Gaye:


Y también:

01 noviembre, 2013

Japonismos

La muestra "Japonismo (La fascinación por el arte japonés)", que se exhibe hasta febrero de 2014 en la CaixaForum de Madrid, rastrea y expone el interés por Japón que se extendió por toda Europa, especialmente en  la segunda mitad del siglo XIX, y dejó su impronta en la obra de artistas del impresionismo, el posimpresionismo, el simbolismo e incluso la vanguardia.  

"Japonismo" incluye una pequeña sala de proyección donde pueden admirarse algunos cortos del genial cineasta español Segundo de Chomón, sobre todo "Los Kiriki" y "La mariposa japonesa":