07 julio, 2015

Jorge Álvarez


 
Tuve la fortuna de conocer a Jorge Álvarez hace algunos años, en un café de Madrid. Nos dimos cita y pasamos unas dos horas charlando de literatura y del viejo rock argentino de fines de los sesenta y principios de los setenta, sobre todo del trío Manal y de la célebre reunión (brainstorming) en la que se decidió el nombre del grupo musical. Esa mañana, llegamos a la conclusión de que haber elegido Manal y no "La Ricota", que era la otra opción (así me dijo Álvarez y así han contado también Javier Martínez o Claudio Gabis, si no me equivoco), fue mucho más que una elección inocente, fue toda una declaración de principios: Ricota era una traducción ingeniosa de Cream (el célebre power trío de la época), mientras que Manal no era la traducción (buena o mala) de nada, sino una invención. Eso mismo pretendía el mejor rock argentino de esos tiempos: trascender la traducción tipo Teen Tops. Inventar.

Jorge Álvarez volvió a Buenos Aires años después de ese único encuentro. Y murió en la madrugada del pasado domingo.

Así lo recuerda y retrata un artículo publicado en Clarín y firmado por Julieta Roffo:

Cuando Jorge Alvarez era chico, alentaba en el Monumental a La Máquina, esa aplanadora que fue River en los años 40. La sastrería paterna pagaba choferes y chalets, y Alvarez soñaba con ganarse la vida jugando al póquer, al fútbol o apostando en el hipódromo. En su familia lo querían contador pero, poco atraído por los números, empezó a trabajar en una librería jurídica que también editaba libros. Cuando le dijeron que no a su idea de publicar una biografía de Eva Perón escrita por David Viñas, supo que el mayor activo de cualquier editor es su catálogo. Así que en 1963 fundó Editorial Jorge Alvarez y empezó a convertirse en uno de los gestores culturales –primero en el mundo de la literatura, después en el de la música– más importantes de los años 60 y 70 en la Argentina. Durante la madrugada del domingo, a los 83 años, Alvarez murió en el Centro Gallego luego de una internación de tres semanas.

Fue protagonista porque, tan atraído como por las carreras de caballos, apostó fuerte en el mundo literario: la biografía a cargo de Viñas no llegó a editarse, y su sello debutó con Cabecita negra, de Germán Rozenmacher. Entre 1963 y 1968, publicó Los oficios terrestres, de Rodolfo Walsh; La traición de Rita Hayworth, primera obra literaria de Manuel Puig; Responso, la primera novela de Juan José Saer; Invasión, que compiló los primeros relatos de Ricardo Piglia; y Los pollos no tienen sillas, el único de libro de Copi que salió en Argentina mientras el autor estuvo vivo. Fue Alvarez quien convenció a Quino de que las tiras de Mafalda se compilaran en libros, y el primero en editarlas; quien se reunió con Roland Barthes para publicar en español El grado cero de la escritura y quien logró que, en las librerías, los compradores preguntaran por el nombre de su editorial más que por el de los autores.

Mientras la editorial aumentaba su fondo, Alvarez le propuso a Daniel Divinsky que abrieran otro sello y en 1966 se fundó De la Flor. Por eso años, era el centro de las reuniones literarias que se celebraban en la librería él que dirigía en Talcahuano 485: “Era un semillero. Te encontrabas con Viñas, Marta Lynch, Pirí Lugones, Beatriz Guido. Willie Schavelzon era una especie de mano derecha de Jorge”, decía ayer Kuki Miller, una de las directoras históricas de De la Flor. Schavelzon, hoy uno de los agentes literarios más reconocidos de Hispanoamérica, reflexionó: “Fue un gran innovador de la edición en la Argentina, por momentos genial. Lo triste es que no pudo sostener el proyecto, su creatividad no iba acompañada de la estabilidad y el respeto que hubieran merecido los autores, traductores y colaboradores de la editorial. Fue el primero en publicar a Walsh, Saer, Piglia, Quino y Manuel Puig, pero no pudo mantenerlos más que por un corto tiempo”.

Es que la vocación de Alvarez por dedicarse enteramente a la literatura fue intensa y también corta: en 1968 se volcó a la industria discográfica. Fundó Mandioca, el primer sello independiente del rock argentino, desde el que impulsó a Manal, Almendra, Sui Generis y Pappo’s Blues, nada menos. Puso su cuerpo como actor en Puntos suspensivos, la película que Edgardo Cozarinsky dirigió en 1971. En 1977 le advirtieron: “Estás creando una juventud contestataria”. Dictadura militar mediante, se exilió en España, y allí vivió hasta 2011. Ya de vuelta en Buenos Aires, editó una colección con su nombre para la Biblioteca Nacional: se publicaron las obras completas de Germán Rozenmacher y Tres historias pringlenses, de César Aira. En 2013, el editor y productor devino autor, cuando se editaron sus Memorias.

Ayer, en la Biblioteca Nacional, empezó el velatorio de este promotor cultural: continúa hoy entre las 8 y las 10. “Jorge Alvarez fue el editor más revulsivo e imaginativo de los sesenta: con él se iniciaron muchos autores de la Argentina hoy consagrados”, reflexionó Horacio González, director de la institución. Hablaba de un hombre al que alguna vez le preguntaron cuál había sido su secreto para diferenciarse como editor y respondió: “Arriesgarme, simplemente”. Como hacen los apostadores.


05 julio, 2015

Traducir el Ulises

El Club de Traductores Literarios de Buenos Aires –conjuntamente con el CCEBA, la Embajada de Irlanda en la Argentina y el Keough-Naughton Institute for Irish Studies in Notre Dame, U.S.A.– celebra los setenta años de la primera traducción del Ulises de Joyce al castellano y la nueva traducción argentina de esa obra, a setenta años de la publicación de la primera. 

Las celebraciones se efectuarán en la Biblioteca Nacional Argentina (Agüero 2502, Buenos Aires), a lo largo de dos jornadas, y contarán con la presencia de destacados especialistas y traductores nacionales y extranjeros. 

El programa:

Lunes 6 de julio
 
18.15 hs. Presentación a cargo de Lucas Petersen
“Salas Subirat: el agente de seguros que tradujo Ulises”
Moderación: Julia Benseñor
 
Lucas Petersen (Tres Arroys, Pcia. de Buenos Aires, 1978) es periodista cultural especializado en música e historia de la cultura. Obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes para investigar la vida de José Salas Subirat, primer traductor Ulises de James Joyce al castellano.
 
Julia Benseñor (Buenos Aires, 1959) es traductora literaria y técnico-científica, recibida en el Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas “Juan Ramón Fernández”. Entre los autores que ha traducido se menciona a Charles Chaplin, Ray Bradbury, Saul Bellow y Ring Lardner.
 
19.10 hs.
Marietta Gargatagli
“Eduardo Chamorro o la muerte del traductor (que nunca es él)”
Moderación: Silvia Camerotto
 
Marietta Gargatagli (Paraná, Pcia. de Entre Ríos, 1948) es profesora emérita de la Universidad Autónoma de Barcelona, profesora del programa del Doctorado de Teoría Literaria y Literatura Comparada de la Universidad de Barcelona y del Postgrado on line de Traducción Literaria y audiovisual de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Autora y coautora de artículos y libros sobre crítica literaria, traducción e historia de la traducción. Entre ellos: Borges y la traducción (UAB, 1993); La traducción en América Latina, Buenos Aires, Paidós/Typa, Buenos Aires, 2012; Los traductores en la historia (Antioquía, 2005/Editions Unesco).

 

Silvia Camerotto (Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires, 1959) es poeta, docente y traductora de poesía.  Publicó los libros de poesía  420 minutos de abstinencia (Buenos Aires, Ed. del Dock, 2008) y La Grosse Fuge (Buenos Aires, Ed. del Dock, 2012). Tradujo numerosos autores británicos, irlandeses y estadounidenses como Emily Dickinson,Wallace Stevens, Jude Nutter o Eiléan Ní Chuiléanain)


20.00 hs.
Carlos Gamerro
“Dos obras en los márgenes de la lengua”
Moderación: Juan José Delaney    

Carlos Gamerro (Buenos Aires, 1962) es narrador, ensayista, traductor y guionista de cine.. Es uno de los mayores especialistas latinoamericanos en la obra de William Shakespeare y James Joyce. Sus títulos de ficción publicados incluyen las novelas Las Islas (Buenos Aires, Simurg, 1998), El sueño del señor juez (Buenos Aires, Sudamericana, 2000), El secreto y las voces (Buenos Aires, Norma, 2002), La aventura de los bustos de Eva (Buenos Aires, Norma, 2004), Un yuppie en la columna del Che Guevara (Buenos Aires, Edhasa, 2010) y los cuentos de El libro de los afectos raros (Buenos Aires, Norma, 2005). Ha publicado también El nacimiento de la literatura argentina y otros ensayos (Buenos Aires, Norma, 2006), Ulises. Claves de lectura (Buenos Aires, Norma, 2009, e Interzona, 2015) y Ficciones barrocas (Buenos Aires, Eterna cadencia, 2011).


 
Juan José Delaney (Buenos Aires, 1954) es profesor de Letras, egresado de la Universidad del Salvador donde actualmente se desempeña como titular del Seminario de Literatura Argentina del Siglo XX y Coordinador del Irish Studies Program.  Narrador y ensayista, ha publicado Papeles del desierto, volumen que reúne cuentos escritos entre 1974 y 2004, Tréboles del sur (1994), colección de historias referidas a los inmigrantes irlandeses en la Argentina, que obtuvo el Tercer Premio Municipal de Literatura de la Ciudad  de Buenos Aires,  la novela Moira Sullivan (1999) y la nouvelle Memoria de Theophilus Flynn (2012). 

Martes 7 de julio
 
18.20
Marcelo Zabaloy y Eugenio Conchez
“Cómo se tradujo la nueva edición del Ulises
 
Marcelo Zabaloy (Bahía Blanca, Pcia. de Buenos Aires, 1956)  ha traducido el Ulises, así como otras obras de James Joyce que esperan publicación. Su obra Rapsodia fue finalista del Premio Clarín de Novela en 2011. Sus cuentos “La odisea” y “El olor de los jazmines” fueron publicados por las editoriales Victoria Ocampo y Homosapiens.
 
Eugenio Conchez (Intendente Alvear, La Pampa, 1983. Estudió Letras en la Universidad Nacional de La Pampa (UNLPam), donde es profesor de Literatura Moderna. En el año 2006 publicó su libro de poemas Los salmos apócrifos.
 
19.10
Eduardo Lago
“Regionalismo y traducción: avatares de Ulises en castellano”
Moderación de Luis Chitarroni
 
Eduardo Lago (Madrid, 1954) es autor de la novela Llámame Brooklyn (Premio Nadal, 2006, Ciudad de Barcelona, Nacional de la Crítica y Fundación Lara de la crítica, todos en 2007), y la colección de cuentos Ladrón de mapas (Destino, 2008), entre otros títulos. Entre sus traducciones figuran una colección de relatos de Henry James, una antología de 82 poemas de Sylvia Plath, así como las novelas The Rise of Silas Lapham, de William Dean Howells o The Sot-Weed Factor, de John Barth.
 

Luis Chitarroni (Buenos Aires, 1958) es novelista, ensayista y editor. Durante más de veinte años se desempeñó en ese puesto en la Editorial Sudaméricana y actualmente es director editorial de La Bestia Equilátera, sello por el cual fue oportunamente designado por un jurado de colegas como “Editor del Año” en la última Feria del Libro de Buenos Aires. Entre otros títulos, publicó SiluetasEl CarapálidaPeripecias del no y Mil tazas de té.
 
20.00
Barry McCrea
“Una lectura irlandesa del Ulises
Moderación de Jorge Fondebrider
 
Barry McCrea (Dublin, 1974) es un escritor y académico irlandés, que estudió en el Trinity Colege de Dublin. Posteriormente, obtuvo un PhD de la Universidad de Princeton y enseñó Literatura Comparada en la Universidad de Yale y, actualmente, en el campus italiano de la Universidad americana de Notre Dame en Roma. Publicó la novela The First Verse (2005; traducida un año después en España como Literati), In the Company of Strangers: Family and Narrative in Dickens, Conan Doyle, Joyce and Proust (2011) y Languages of the Night: Minor Languages and the Literary Imagination in 20th-Century Ireland and Europe (2015). Está escribiendo una segunda novela.
 
Jorge Fondebrider (Buenos Aires, 1956) es poeta, ensayista, traductor y periodista cultural. Ha publicado los libros de poesía Elegías (1983), Imperio de la luna (1987), Standards (1993) y Los últimos tres años (2006). Como traductor de poesía ha publicado Poemas, de Henri Deluy (1995); Poesía francesa contemporánea. 1940-1997 (1997); Poesía irlandesa contemporánea (con Gerardo Gambolini; 1999); Reynardine y otras baladas anglo-escocesas (con Gerardo Gambolini; 2000); Poemas (1999), de Henri Deluy, Antología poética, de Yves Di Manno (2000) y Abrir una caja, de Richard Gwyn (2013). Ha traducido asimismo, entre otros autores, a Guillaume Apollinaire, Georges Perec, Bernard-Marie Koltès, Paul Virilio, Claire Keegan, Joseph O’Connor y Patricia Highsmith. En 2014 se presentó su traducción de Madame Bovary, de Gustave Flaubert, primera edición anotada en lengua castellana. Coordina el Club de Traductores Literarios de Buenos Aires, que fundó con Julia Benseñor en 2009.
 
Todas las actividades serán con entrada gratuita y sin inscripción previa.
Se ruega puntualidad.




BIBLIOTECA NACIONAL
Agüero 2502 – C.A.B.A.
Sala “Juan L. Ortiz” – 3er. piso
 http://clubdetraductoresliterariosdebaires.blogspot.com.ar


04 julio, 2015

Viento nocturno


Un poema de Robert Desnos hecho a partir de pleonasmos, traducido por Rodolfo Alonso

Sobre el mar marítimo se pierden los perdidos
Los muertos mueren mientras cazan
cazadores que bailan una ronda en redondo
¡Dioses divinos! ¡Hombres humanos!
Con mis dedos digitales desgarro un cerebro cerebral.
¡Qué angustiosa angustia!
Pero las amantes amansadas tienen cabellos cabelludos
Cielos celestes
tierra terrestre
¿Pero dónde está la tierra celeste? 



Sur la mer maritime se perdent les perdus
Les morts meurent en chassant
des chasseurs dansent en rond une ronde
Dieux divins! Hommes humains!
De mes doigts digitaux je déchire une cervelle
cérébrale.
Quelle angoissante angoisse!
Mais les maîtresses maîtrisées ont des cheveux chevelus
Cieux célestes
terre terrestre
Mais où est la terre céleste? 


"Viento nocturno", incluido en Corps et biens.

03 julio, 2015

Traducciones homográficas



Integrante del Oplepo, el Opificio di Letteratura Potenziale (ver aquí) que es el equivalente italiano al Oulipo francés, Elena Addòmine ha experimentado en Forme For me con la traducción homográfica: "traducciones" del italiano al inglés que, como lo muestra este ejemplo, conservan una misma secuencia de letras, salvo que estas con segmentadas de manera diferente.

El reultado, por medio de una puntuación distanta, son dos textos diferentes, en dos lenguas diferentes y con significados diferentes.

 
 

Lo vedi, Love dip,
paga in amore, again a more tremor:
tremo rapita. a pit a ...
Ma fine porterò fatale ... 'm a fine porter of a tale ...

01 julio, 2015

Escribir según Javier Marías



No hace falta decir que hablo por mí mismo: Escribir novelas es la asunción de una anomalía. Publicarlas es el intento de imponer a otros esa anomalía. El novelista tiene la visión deformada, también la lengua, quizá el gusto. Pero no es sólo eso: se ha dicho muchas veces que quien vive no escribe, quien escribe no vive. Creo más bien que quien escribe lleva a cabo continuamente una selección de la vida. Elige lo que le interesa vivir, y por tanto elige su propia muerte. O, dicho de otro modo, muere numerosas veces, cada vez que quiebra lo que no puede sino ser un continuum para los que no padecen su anomalía.

El novelista lo soporta todo si confía en poder contarlo, o, en palabras de Isak Dinesen, sabe que «todas las penas pueden soportarse si se meten en una historia o se cuenta una historia acerca de ellas». Soporta incluso su propia tarea de fragmentación, la constante jerarquización a que somete a las cosas del mundo, el esfuerzo y el cansancio que supone discernir hasta en los menores detalles: un color, un gesto, un diálogo. En eso consiste su anomalía: en la enfermedad de elegir y ordenar cuanto su ojo imagina o capta y su lengua puede silenciar o nombrar.

Tomado de "Literatura y fantasma", de Javier Marías.